Municipio de 6 km², con unos 350 habitantes y cuyo gentilicio es en francés «bonnevalois», a 19,7 km al sudoeste de Troyes. Conectado por las carreteras D25, D108 y D123, se encuentra a 13 minutos de la salida 21 – Saint-Thibault de la autopista A5 desde París.

Este municipio de vegetación está rodeado de campos de la campiña de Aube. Cuenta con una escuela infantil y una escuela primaria en la que estudian niños de Saint-Jean-de-Bonneval, Assenay y Villery. Sus habitantes animan este municipio que seduce por el encanto del entorno rural.

La iglesia Saint-Jean-Baptiste, ubicada donde se encontraba el anterior templo destruido en 1818, se construyó entre 1826 y 1830. El siglo XIX, tan admirador de las glorias del pasado, eligió este emplazamiento para recrear el perfil de las basílicas románicas.

La iglesia está formada por una sola nave central con pasillos, separados del cuerpo central por columnas toscanas, y por altas y estrechas ventanas situadas en la parte superior de la nave, que contribuyen a recrear las caprichosas sensaciones de las basílicas románicas. Aunque el exterior puede parecer sobrio y con una forma simple, el interior invita a la relajación. Parte del mobiliario que conserva la iglesia está declarado monumento histórico en su categoría de objetos como: una escultura de San Nicolás de piedra caliza policromada y dorada del siglo XVI, y dos imágenes de Santa Sira y la Virgen con el Niño, de finales del siglo XVI o principios del XVII y realizadas con la misma técnica.

Se unen a esta colección dos pequeños relicarios, una imagen de San Juan Bautista y la otra de la Virgen con el Niño, ambas talladas de roble y falso mármol policromado que datan del siglo XVIII.

Al lado de la iglesia hay un obelisco rodeado por cuatro obuses que rinde homenaje a las víctimas de la Primera Guerra Mundial. Una placa recuerda a uno de los habitantes de este municipio que murió durante la Segunda Guerra Mundial.

Al norte del pueblo, en el cruce entre las carreteras D25 y D108, hay un calvario con unos escalones, una base con cuatro cráneos en las esquinas, cuatro ángeles tallados y un pequeño altar con dos pilares.

Todo ello de piedra caliza y con una cruz central de hierro forjado. En la base, dos de los ángeles sostienen un pergamino y los otros dos presentan la inscripción IHS (Jesús salvador de los hombres).

Al este, en la calle des Maugres, se encuentra el lavadero de ladrillo de Saint-Jean-de-Bonneval, testigo del día a día de sus habitantes durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera del siglo XX.

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